Preguntas de los padres
Respuestas breves a las preguntas que más nos hacen. Cada una lleva a su tema para saber más.
Mi hijo todavía cuenta con los dedos. ¿Está bien?
Sí. Los dedos son un marco de diez que los niños llevan siempre encima, y usarlos es un paso normal en Kínder y 1.er grado. Poco a poco, ayuda a tu hijo o hija a pasar de contar cada dedo a ver grupos: “una mano entera y 2 más son 7”. La mayoría de los niños dejan los dedos por sí solos cuando las operaciones les salen rápido.
¿Cómo explico “pedir prestado” como lo hacen en la escuela?
En la escuela lo llaman reagrupar. En lugar de “le pido 1 al 3”, di “cambia 1 decena por 10 unidades”. 34 se convierte en 2 decenas y 14 unidades, que sigue siendo 34, y ahora hay unidades suficientes para quitar 8. Con monedas de 10 y de 1 el cambio se ve muy fácil.
¿Cuánto tiempo de práctica de matemáticas al día es suficiente?
Unos minutos tranquilos casi todos los días hacen más que una sesión larga a la semana. Para los más pequeños, de 5 a 10 minutos es más que suficiente. Terminen mientras todavía va bien. Un hábito corto y diario hace que las operaciones salgan rápido sin convertir las matemáticas en una pelea.
¿Qué tablas de multiplicar van primero?
Empieza con la del 2, la del 5 y la del 10, porque salen al contar saltando. Luego la del 3 y la del 4 (la del 4 es el doble de la del 2). Deja de la del 6 a la del 9 para el final. Para entonces, la mayoría de esas operaciones ya se las saben al revés, como 6 × 3 = 3 × 6. En la mayoría de las escuelas de Estados Unidos se espera que al terminar 3.er grado sepan todas las operaciones hasta 10 × 10.
¿Por qué en la escuela enseñan las matemáticas de forma distinta a como yo las aprendí?
Los resultados son los mismos. Lo que ha cambiado es que en la escuela se enseña por qué funciona un método antes de practicarlo, con dibujos como marcos de diez, bloques y matrices. Los niños siguen aprendiendo las cuentas en columna de siempre, normalmente entre 2.º y 4.º grado. Pedirle a tu hijo o hija que te enseñe cómo lo hace es una gran forma de ayudar.
Mi hijo se frustra cuando una respuesta está mal. ¿Qué ayuda?
Quítale importancia. Di “todavía no, inténtalo otra vez” sin mostrar la respuesta, dale tiempo y elogia cómo lo pensó, no la rapidez. Los cronómetros y las puntuaciones meten presión a muchos niños, así que déjalos de lado salvo que tu hijo o hija pida un reto. Eagerly Math funciona así: una respuesta incorrecta solo dice “Todavía no. Inténtalo otra vez.”
Mi hijo se sabe las operaciones, pero falla en los problemas. ¿Por qué?
Los problemas ponen a prueba la lectura y la imaginación tanto como las matemáticas. Muchos niños toman los números y adivinan qué hacer. Pídele que te cuente la historia con sus palabras y que la dibuje antes de resolverla. Ese solo hábito corrige la mayoría de los errores.
¿Los niños todavía necesitan saber leer un reloj de agujas?
Sí. Forma parte de 1.º a 3.er grado en la mayoría de las escuelas, y enseña a contar de 5 en 5 y la idea de las fracciones de hora. Un reloj de agujas donde tu hijo o hija lo vea todos los días ayuda más que las hojas de ejercicios.
Practícalo en Eagerly Math
- Los mismos dibujos que en estas guías
- “Muéstrame” cuando una pregunta cuesta
- De contar a las fracciones, de Kínder a 5.º
- Sin anuncios, sin rastreo y sin premios de videojuego
